Muchas veces, en nuestro hogar, circulan frascos u otro tipo de elementos que, con un par de toques, pueden pasar a tener una nueva función.
• Los envases de cristal, especialmente los que tienen tapa, pueden servir para guardar mermeladas caseras o conservas.
• También son útiles para almacenar todo tipo de objetos pequeños, como clavos, botones o tornillos. La ventaja que presentan sobre un envase de plástico oscuro, es que se puede ver el interior rápidamente.
• Si nos gusta decorar con pintura acrílica, podemos delinear dibujos sobre el cristal.
• Aquellos frascos con formas diferentes (alargadas o redondeadas con el pico estrecho), pueden transformarse en objetos decorativos. Rellenarlos con arena de diferentes colores en varias capas, o superponer hierbas y flores secas.